jueves, 24 de mayo de 2012

Culto a lo Feo





Los seres grotescos también son venerados y adorados, en el antiguo Egipto se tenían como dioses a seres realmente caricaturescos, como por ejemplo el ibis, un pájaro realmente feo y desagradable a la vista.

Esto nos lleva a pensar que aún teniendo criterios estéticos, tenemos una extraña atracción hacia las cosas mórbidas y desagradables. Quizás lo hacemos como contraposición al natural sentido de atracción por lo bello o porque simplemente el ser humano es así de paradójico, que aún sabiendo que algo es horrible, por alguna extraña razón, se siente igualmente atraído y fascinado aunque algo carezca de belleza y cause una impresión desagradable a seis de los cinco sentidos.

Posiblemente, desde que Aristóteles formuló su famosa teoría sobre la belleza, andamos apegados a la idea de que lo bello es bueno y lo feo es malo, tanto para el alma como para el cuerpo. Aristóteles nos dijo que la belleza está en la armonía y el orden, pero evidentemente, no es totalmente cierto, ya que de por sí, la forma humana que consideramos bella, es asimétrica por naturaleza incluso en el espécimen más perfecto existente.

Por lo tanto, la única conclusión que podemos sacar, es que el sentido de la belleza y la fealdad, el juzgar algo por su aspecto tangible y mesurarlo de alguna forma, es algo totalmente subjetivo, por lo cual, lo que a unas personas le parece el culmen de la belleza, para otras personas puede ser totalmente aborrecible o falto de interés alguno.

Así que intentemos no apedrear a los feos de hoy, ya que quizás sean el canon de belleza del mañana.


miércoles, 23 de mayo de 2012

Sencillo y Simple





Dos palabras que pueden ser sinónimos y que a su vez pueden llegar a ser bastante contrarias. Que algo sea sencillo no implica que sea simple y el mismo caso se da al contrario, que algo sea simple no significa que sea sencillo por necesidad.

Sencillo se refiere además de a no tener dificultad, a las cosas que no tienen ornamento, cosas formadas por un solo elemento o por pocos, es algo natural y espontáneo que no busca la presunción, puede ser algo muy estudiado ya que trata de llegar a la esencia del tema, es el espíritu del minimalismo, las cosas sencillas suelen ser elegantes y directas, no se busca más que un significado directo y ahí reside su fuerza. Se desechan las complicaciones y los adornos superfluos para llegar fácilmente a nuestra comprensión, es la modestia del talento, la humildad en el ingenio.

Las cosas simples, por otra parte, son las que no llegan a más, son cosas sin propósito, no tiene esencia ni se detecta una razón en su composición. Es la vagancia compuesta en acción, el hacer por obligación. Las cosas simple no tienen un auténtico valor ni importancia, son absurdas y carentes de inteligencia. Es algo preparado de forma rápida y sin exquisiteces, es la mediocridad hecha obra.

Y cuando una obra se hace por sencillez o está hecha por simpleza, somos capaces de detectarlo casi al momento, se observa en su dedicación y autenticidad, en el esfuerzo realizado para concebir dicha obra. Sin duda tenemos que tener cuidado al calificar la obra ajena cuando utilizamos una de estas dos palabras.


martes, 22 de mayo de 2012

El Rey de la Montaña





Ahí está en lo más alto de los picos de la más escarpada formación rocosa, señor omnipresente de todo cuanto ve y percibe, terrible tirano devorador de quien intente llegar a su cumbre. Es el Rey de la Montaña.

Con sus tentáculos se aferrará a la cúspide que lo distingue del resto de sencillos seres inferiores, nadie podrá despojarlo de su título jamás, sin una feroz y catastrófica lucha para el pretendiente.

Nunca se podrá razonar con este soberano, pues él posee la verdad absoluta y definitiva, su esencia es primitiva y su raíces llegan a lo más profundo de los huesos de la tierra, es frío, duro, déspota, opresor e inquebrantable como la roca de la que se alimenta y a la que está arraigado, nadie puede escapar de su ira cuando se le contradice la única realidad existente que él mismo define, quien osa hacerlo, solo conseguirá que sus huesos sean devorados y escupidos para que yazcan en el valle con la miríada de osamentas de sus anteriores ofensores.

Nadie recuerda ya como este monarca llegó a coronarse en la cresta de lo más alto, ni se recuerda si lo hizo con ayuda de alguien, el omnipotente señor de la cima negará haber recibido ninguna ayuda jamás y de haberla recibidos realmente, los más probable es que lo devorara como pago a su favor una vez llegaron a la cumbre.

Desde su trono de roca legisla, juzga y ejecuta a los infelices que se adentran en sus dominios. Ten cuidado con el Rey de la Montaña pues solo el cielo que permitió que este monstruo ocupara su lugar, permitirá que caiga muerto y vuelva a las oscuras profundidades de las que en algún momento emergió.


lunes, 21 de mayo de 2012

Ineptitud





Enfadarnos por la falta de habilidad de una persona es tan estúpido como enfadarnos con los pájaros por no ser buenos excavadores. No todos tenemos las mismas destrezas innatas ni podemos exigirles los mismos resultados que nosotros somos capaces de ofrecer, porque aunque para conseguir perfeccionar nuestras propias maestrías, hayamos hecho uso de un gran esfuerzo, esto no significa que nuestros semejantes estén obligados a hacerlo también o a llegar a conseguir los mismos frutos que nosotros, como por ejemplo por poseer quizás unos miembros débiles poco aptos para algunas tareas de esfuerzo, pero que sin embargo sean muy útiles para tareas de precisión.

En ocasiones tendemos a engañarnos bastante pensando que con práctica, entrenamiento y esfuerzo, podemos llegar a salvar nuestras deficiencias en algo que nos gusta o nos hemos propuesto realizar pero que no se nos da bien, y es cierto que con el esfuerzo se pueden obtener grandes logros, pero no debemos martirizarnos ni exigirnos más de lo que podemos ofrecer, ¿significa esto que debemos rendirnos? ni muchísimo menos, significa que debemos aceptarnos y ser sinceros con nosotros mismos. Ya que aunque no seamos los mejores en algo o no obtengamos los resultados deseados a pesar de nuetro esfuerzo, podremos ser los más diestros en otros temas que no tengan nada que ver.

Tener falta de conocimiento, preparación o medios para realizar una acción, por lo general nos hace sentir frustración, pero este sentimiento se puede eliminar con facilidad si logramos comprender que hay muchas otras cosas que podemos realizar de forma sobresaliente sin obcecarnos de manera ciega en esa única e inalcanzable meta. Razón por la cual no solo debemos ser pacientes con nuestras propias ineptitudes, sino también con las del prójimo.


domingo, 20 de mayo de 2012

El Monstruo Que Llevamos Dentro





No somos santos y eso queda bien patente gracias a nuestros actos día a día a lo largo de toda nuestra existencia, sobre todo cuando nos ocurren cosas que no nos gustan.

El más pequeño de los seres, puede albergar y producir el mayor de los males conocidos. Nunca ponemos límite en nuestra imaginación a hacer sufrir a quien, según nuestro criterio, se lo merece.

Cuando nos sentimos amenazados de alguna forma, cuando actuamos por miedo, nuestro poder crece y en ocasiones se llega a descontrolar, nos dejamos llevar por la furia, nos posee como a bestias demenciales ansiosas de generar dolor y nos nubla completamente los sentidos. Este monstruo es un ser que desea salir y nos produce placer dejarlo libre, cuanto más lo dejamos salir, menos podemos controlarlo, es el caos materializado en hechos. Sin duda este monstruo mefistofélico nos ofrece poder cuando más débiles realmente somos, nos tentará para alimentarlo u ofrecerle la llave de su liberación y en realidad solo nos otorgará estar algo más cerca del precipicio de la perdición que nosotros mismos edificamos.

Tenemos una gran responsabilidad en nuestros hombros sin conocerlo, ya que es nuestro deber mantener firmemente encarcelada a esta furia que se desata en los momentos de flaqueza, de frustración... es un fuego en nuestro pecho que todo lo devora y que destruye cuanto toca.
Si todos diéramos rienda suelta a nuestro monstruo interior, sin duda dominaría "la ley del más fuerte", no habría quien nos controlara ni nosotros controlaríamos a nadie, llevaríamos una existencia solitaria, nadie se acercaría a nosotros ni nosotros nos acercaríamos a ninguna persona, por desconfianza, por miedo a que al dolor que nos puedan provocar, esto en si mismo consistiría en alejar a las personas que queremos de nuestro lado.

Por esta razón principalmente, por no convertirnos en bestias solitarias alejadas del amor de nuestros seres queridos, debemos dejar encadenada tanto tiempo como nos sea posible a este monstruo que de liberarse nos envenenaría y transformaría como una enfermedad.


sábado, 19 de mayo de 2012

Me Faltan Miembros





Se acumulan las tareas y no damos a vasto, resulta complicado abarcarlas todas y darle salida en su momento, pero lo hacemos.
No nos dejamos apabullar con la ingente cantidad de tareas a realizar y las vamos realizando poco a poco, de forma metódica y constante. Sin duda es la única forma eficaz de afrontar un trabajo de gran magnitud.

Fantaseamos con tener algún brazo, mano o pierna de más para ir más deprisa, pero ninguno de estos miembros extras nos serían tan útiles y eficientes como una correcta disciplina mental y un enérgico entusiasmo que nos sirva de combustible. No existe tarea lo suficientemente grande como para aplastarnos si tenemos el correcto condicionamiento mental para afrontarlo.

Parecería que los pulpos son el símbolo apropiado del trabajo ya que tiene multitud de miembro con los que deberían poder hacer 8 tareas diferentes, son ingeniosos y son seres que en muchos sentidos se adaptan a cualquier entorno con facilidad, pero realmente, un octópodo solo puede centrarse en un único trabajo a la vez a pesar de su conocida inteligencia y su potente cerebro, y si no consigue dicha tarea, la deja y pasa a realizar cualquier otra. En cambio, son las hormigas o las termitas las que llevan multitud de tareas y llegan a realizar construcciones titánicas comparadas a su pequeño tamaño, tienen un cerebro miles de veces más pequeño que el pulpo y sin embargo son capaces de hacer obras más imponentes y complicadas, debido a su constancia y por supuesto a su ordenado y metódico trabajo en grupo.

Como conclusión, diremos que no se trata de habilidad o sencillamente capacidad el poder realizar y abarcar una labor colosal, se trata en buena parte de constancia y paciencia, ya que un largo viaje siempre comienza y está compuesto por pequeños pasos.


viernes, 18 de mayo de 2012

Cogiendo Impulso





Cuando vamos a emprender una gran hazaña, cuando vamos a realizar un salto importante en nuestra vida y cuando vamos a marcar un antes y un después en nuestra existencia, debemos prepararnos y coger impulso.

Conseguir el empuje con que se produce nuestro movimiento no es algo que hacer a la ligera, debemos tomar medidas adecuadamente para conseguir el estímulo y la fuerza que hará movernos o desarrollar algo. Una vez hemos decidido emprender la acción, necesitamos acumular todos los estímulos positivos para promover dicha acción, para así conseguir toda la fuerza que seamos capaces de obtener.

No vasta simplemente con tomar la decisión, debemos de visualizarnos con el trabajo ya realizado para que salga de la mejor manera viable, para ello imprimirle los mejores deseos y las mejores emociones es vitalmente necesario. Si llevamos tras de nosotros además una enorme cola de trabajo realizado con tesón y constancia, nos ayudará a la hora de equilibrarnos en nuestro empuje y debemos ser muy conscientes de que todo el trayecto anterior realizado nos da la experiencia necesaria y la seguridad de la que precisamos para realizar nuestra tarea.

Ser positivo a la hora de emprender un proyecto es el trabajo más importante para que este tenga éxito y dependiendo de nuestro carácter, también puede ser la parte más complicada.